Trastornos de personalidad en niños y adolescentes | psicólogo infanto-juvenil

Es un tema reciente, ya que es difícil hacer un diagnóstico de este tipo en niños porque éste es un ser en desarrollo, por lo tanto, se habla de un “desarrollo de personalidad” en una línea (ejemplo, insegura, narcisista, obsesiva, etc.). Por lo que, hablamos de trastorno del desarrollo de la personalidad, dándole así una perspectiva más flexible ya que no sabemos cómo va  a seguir evolucionando esa personalidad.

Los rasgos de personalidad son pautas duraderas. Significa un estilo, una forma de percibir la cual tiene un significado, pensar, relacionarse con el ambiente y  con uno mismo. Esto lo diferencia de un síntoma. Es una forma personal de acercarse a la realidad y se mantiene en cualquier contexto. Cuando existe un trastorno, estos rasgos se vuelven inflexibles, desadaptativos y causan un deterioro funcional y un malestar subjetivo. Hay niños que van rigidizando sus pautas de personalidad y ya se podría hablar de desarrollo de trastorno de personalidad en la edad preescolar y escolar. También hay niños que no cumplen con el criterio de trastorno de personalidad, pero no van logrando las metas propias del desarrollo y tampoco se da en ellos un estilo de personalidad definido. En esos casos hablamos de inmadurez caracterológica y podríamos hacer una intervención,  logrando ordenar y ayudarlos para que evolucione en forma sana. Al captar un trastorno de personalidad en desarrollo, no sólo captamos el síntoma, sino que en qué personalidad estamos insertos. Podemos así trabajar con el síntoma y el entorno; conocer el pronóstico y plantearnos el tratamiento. Se puede intentar flexibilizar el rasgo, aunque depende también de la estructura, lo genético y el ambiente.
trastornos de personalidad en niños

Algunos tipos de personalidad

 

Personalidad Obsesiva:

son niños descritos con conductas de portarse bien, pseudomaduros, ansiosos por agradar, con metas altas, son muy aceptados por padres y profesores. Son niños con preocupación por horarios, reglas, detalles y a veces pierden el objetivo principal de la actividad. Son rígidos en la moralidad y son muy controladores, se alteran cuando no logran controlar. Están tan preocupados por el colegio que no tienen muchas actividades recreativas. Permanecen aislados del grupo de pares, les cuesta la proximidad e intimidad. Es una sintomatología egosintónica y la gente tiende a reforzar esos rasgos.

 

Personalidad Histérica:

e ha asimilado al histriónico, aunque se diferencian por la estructura de personalidad a la base. Cuando se habla de histérico, va en el continuo de lo neurótico (el histriónico  en la limítrofe). Son niños de labilidad emocional, dramatizadores, seductores y centradores de la atención. Les gusta estar presentes y agradar a la gente. En el adolescente la actitud es más provocadora y sexualizada, con poca preparación para abordar una relación, son sugestionables y cambiantes.

 

Personalidad Evitativa:

quí se pueden incluir a los niños ansiosos e inhibidos. Presentan gran inhibición social, se ven encogidos, así como vivir un sentimiento de posible inadecuación al entorno, hipersensibilidad al ambiente y a ser evaluados negativamente, evitan cualquier situación que implique contacto interpersonal por miedo al fracaso o a la crítica. Pueden presentar mutismo selectivo unido a rasgos opositores y por ende, hacen que el síntoma sea más fuerte. Viven la convicción de que son enjuiciados y por eso necesitan mucho afecto y aceptación. Pero ésta forma de presentarse es poco atractiva porque aparecen como poco capaces, hacen que otros niños no se les acerquen porque se aburren, no corren riesgos. Hay un elemento temperamental importante y hay familias en que todos comparten estas características. Es frecuente en niños con alteraciones físicas y neurológicas, retraídos, tímidos, les cuesta enfrentarse a situaciones nuevas. Hay que distinguir entre el niño evitativo del niño aislado.

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Personalidad Limítrofe

 

Al principio hubieron distintas aproximaciones y descripciones que se han homogeneizado a través del tiempo y que actualmente tiene distintas definiciones, por ej:
P. Kemberg: este trastorno se caracteriza en niños por la persistencia de síntomas neuróticos y conductuales (obsesiones, fobias, compulsiones y rasgos histéricos que no se superan).
Todos coinciden en que el elemento definitivo para identificar este trastorno es el compromiso de la identidad y no habría otro índice patognomónico.
Otro elemento central son los cambios bruscos en los niveles del funcionamiento yoico, desde el funcionamiento neurótico hasta el psicótico.
Descripción de este trastorno en:


- En Pre-escolares: lo común es que  estos niños no habrían logrado las tareas propias del desarrollo de su edad, además el niño no tiene patrones claros (lo que está bien y está mal). El niño se confunde, tienen una gran dificultad  para tolerar la reparación con la mamá. También presentan una dificultad para expresar sus emociones y sentimientos de forma moderada (se desorganiza, se inundan, desbordan). Tampoco hay claridad en cuanto al funcionamiento del rol sexual, hay una inestabilidad en el rol sexual  (normalidad: el niño desde temprano lo logra, se identifica con su rol), sin tener un trastorno de la identidad sexual propiamente tal.
Se ve un control de impulsos muy pobre, por lo tanto, pueden tener conductas y actitudes impredecibles (x ejemplo, interpreta mal la conducta de otros niños y responde agresivamente).
Son niños que no disfrutan de la independencia de los padres, disfrutan poco de las interacciones con los niños y tienden a tener poca pertenencia a los grupos y esto porque el niño no ha logrado la autonomía de los padres (muy centrado en la dependencia del adulto).

 

Un estudio destacó las distintas variables del funcionamiento que eran comunes a todos los niños con un desarrollo de personalidad limítrofe:

  • La mayoría de estos niños presenta una angustia de aniquilamiento, es decir, angustia intensa, libre flotante, con contenido de pérdida total, de desastre y por lo tanto, de un aniquilamiento traumático. Es frecuente que esa angustia la veamos en situaciones de crisis (cuando se inunda).
  • El aflorar de los procesos de pensamiento primario: afloran en la conversación, juego, dibujo. Los contenidos del pensamiento son más bien orales agresivos y amenazantes.
  • Niveles inestables del funcionamiento yoico: se desorganizan fácilmente.
  • Presencia de estados micro-psicóticos.
  • Una actividad fantasiosa significativa, es decir, pasan mucho tiempo en la fantasía.
  • Las relaciones interpersonales tienden a ser muy exigentes y adhesivas (se pegotean, simbióticos) y también son poco predecibles (en cualquier momento la relación cambia). Y estas fluctuaciones en la relación con los demás, hacen que sea una persona desprendida.
  • Dentro de estas variables se ha visto que hay una discrepancia significativa entre intereses del niño, sus habilidades y el funcionamiento real, es decir, hay veces en que el niño tiene las capacidades, intereses y no puede rendir como podría funcionar.
  •  Cierto funcionamiento motor un poco torpe

- En Adolescentes: han adquirido el sentido de identidad de acuerdo a su edad ni el pensamiento abstracto acorde a su edad. En adolescentes y pre-adolescentes, habría una concepción de su autonomía poco real, son menos autónomos de los que ellos creen. Se mantiene la poca claridad respecto a su rol sexual y una dificultad para la intimidad. Además son frecuentes las fantasías primitivas en relación a la sexualidad.

Se ha visto que es muy característico que aparezcan conductas y sintomatología que ya había desaparecido,  es decir, aparecen y desaparecen los síntomas.

Más información: http://www.psicologoinfantil.cl

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