Trastornos de angustia en niños y adolescentes | psicología infanto-juvenil

El miedo es común en los niños, es una emoción que acompaña todo el desarrollo y según cómo va cambiando la visión de mundo, como evoluciona el pensamiento, los miedos van cambiando también. Esto no significa que se transformen en una neurosis, pero a veces se pueden transformar en fobias permanentes o específicas. También puede haber tristezas o fenómenos que se podrían parecer a la depresión, pero no constituir necesariamente  una enfermedad.
- La forma cómo los niños expresan o comunican lo que les pasa es diferente a cómo lo expresa el adulto, ya que lo expresan dependiendo de su grado de Desarrollo del pensamiento. A mayor perturbación tiene mayor dificultad para expresar lo que le pasa, generalmente los miedos parecen como quejas. Hay niños que no expresan nada y aceptan lo que se les dice. Los adultos tienden a idealizar la infancia y les cuesta aceptar desde los padres, el sufrimiento de un niño.
- Estos trastornos implican un sufrimiento interno principalmente de ansiedad y aparece una serie de síntomas que pueden limitar al niño en diferentes aspectos. Además, siente que esto es algo que lo molesta, por lo que es egodistónico. Hay síntomas que hay que ver si se mantienen en el tiempo, y si se llega a dar en todos los ámbitos del niño, hablamos entonces de un trastorno emocional. Frente a ésta situación aparecen las defensas.
- No se pierde el juicio, ni visión de realidad, pero sí la significación. No confunde realidad externa con interna.
- Estos trastornos fueron descritos primero en los adultos, pero claramente se dan en los niños.
- Generalmente se da una simbolización, es decir, no aparece directamente el conflicto, sino que lo hace a través de otros síntomas. El problema es, si el conflicto va a quedar en forma permanente y el niño va a estar siempre tratando de solucionarlo.
- Los conflictos aparecen frecuentemente en el desarrollo. Los síntomas aparecen y desaparecen durante el desarrollo y no siempre van a constituir un trastorno emocional o desarrollar una personalidad patológica.
- La sintomatología puede reaparecer en la adultez o mantenerse (por ejemplo: niños ansiosos), pero puede que no siempre se dé así, ya que no hay un continuidad exacta, sino que es más bien, una tendencia. Aparece un aspecto heredado, aunque varía el grado de determinación de este elemento de niño a niño, dado que también hay una gran cuota de aprendizaje.
- En la evaluación de los síntomas está el diagnostico, está determinado por la intensidad, la frecuencia y persistencia. Las fases críticas dan más posibilidad que aparezcan síntomas, ya que hay mayor desorganización.
- Por lo tanto, un niño con un familia armónica, funcional, ser un niño querido, cuidado de acuerdo a su edad,  tiene muchas más probabilidades de ser un niño sano, por tener estos factores protectores en su ambiente y desarrollo. Hay variables externas e internas que se van a relacionarse con los síntomas, que sean más persistentes. “Hay que considerar estos elementos de los factores protectores como aspectos fundamentales en el buen desarrollo del niño, dándose una probabilidad mucho mayor de que pueda enfrentar situaciones de inestabilidad o desorganizadoras, y salga bien parado. Esto está costando cada día más debido a las dinámicas y formas de establecimiento de disciplina de las familias, especialmente en todas aquellas sociedades que están llevando a los padres a ser trabajólicos, con poca cantidad y calidad del tiempo en la interacción con sus hijos” ( psicólogo infanto juvenil Ariel Garay ).

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psicologo infanto juvenil niños con angustia

Ansiedad Generalizada - Ansiedad de Separación

 

ANSIEDAD DE SEPARACIÓN en niños:

- Se caracteriza por una excesiva y desproporcionada ansiedad cuando el niños se alejan de la casa o de figuras significativa para ellos. También cuando es dejado en otra casa. Cuando el niño es pequeño, se espera que sus reacciones sean en esta línea, pero a medida que va creciendo va aprendiendo que también hay otras figuras que son de confianza. Se da también cuando entra al jardín infantil. Aquí lo normal es que llore un rato y después se tranquilice. Los niños de temperamento difícil o de difícil adaptación, se van a demoran más y pueden estar con llantos hasta un mes. Hay que preocuparse de modo más significativo, por aquellos niños en que siguen con las mismas conductas por más de un mes y que no son capaces de adaptarse. Aquí el niño no es capaz de aceptar la pérdida del vínculo y no logra adaptarse adecuadamente.
- Es importante que mientras más pequeño es el niño, esta separación sea corta y lo cuide una persona que maneje la situación y sea un figura tranquila.
- En la edad escolar las separaciones deberían ser enfrentadas con tranquilidad (ejemplo en artículo: Consulta psicólogo infantil – tips entrada al colegio ).  Se espera que haya ansiedad en separaciones infrecuentes. Cuando la ansiedad de separación supera lo que se espera en un periodo del desarrollo, donde el niño deja de jugar, no está compartiendo mucho con amigos, entonces ya se habla de que podría estarse dando un desarrollo de trastorno por ansiedad de separación y es bueno evaluarlo a través de un psicólogo infanto juvenil y tratarlo, para evitar una profundización o mayor acentuación.


SÍNTOMAS TÍPICOS:

- Resistencia del niño para ir a cualquier sitio que implique una separación.
- Resistencia a quedarse solo en su pieza o casa cuando salen los papás, tienen miedo porque les pase algo malo a los padres o así mismo. Hay un temor de muerte, importante en estos niños en los niños.
- Esta sintomatología provoca síntomas corporales como dolores de cabeza, ideas obsesivas, vómitos, no hablan del tema, dolor de guata, fiebre etc. No sólo cuando no están los padres, sino también cuando anticipan que se van a ir.
- El síntoma emocional tiene que ver con el síntoma inmunológico.
- Generalmente son niños donde alguno de los padres tiene dificultades para separarse o ansiedad para hacerlo.
- Favorecen esto, situaciones en la infancia en relación a lo familiar. Por ejemplo: Enfermedades de los padres, muerte,  cambios de colegio, cuando existe migración y la familia se va a algún lugar lejano y desconocido, entre otras.

Prevalencia:
- El 4% de la población que consulta tiene ansiedades de separación. La mujer reconoce más los síntomas que los hombres,  generalmente por un tema cultural de que se insta a los niños varones que “tienen que ser valientes”, no aceptando sus temores o que los padres no acepten que su hijo varón tiene temores y es miedoso.
- Este trastorno se puede iniciar en la edad pre-escolar o antes de los 8 años. Puede durar varios años. Es más común en edades escolares que en la adolescencia, ya que cuando se da en adolescente, es porque hay un problema que se trae desde la infancia.

 

 

TRASTORNOS GENERALIZADOS DE ANSIEDAD:
- Hay un afecto relacionado con un situación actual (generalmente una relación que se aprecia poco clara). A veces, lo que genera ansiedad no es conocido o determinado. En la angustia en general, hay una doble faceta; lo físico que es la expresión del cuerpo, y lo psicológico que tiene relación con la vivencia de la angustia. La aparición de ansiedad, requiere un cierto desarrollo en el menor, aunque claramente aparecen manifestaciones tempranas. La angustia en niños se manifiesta de forma polimorfa, como un malestar general que se percibe en gestos, voz, expresión del rostro, inquietudes, etc. También a veces se perturban aspectos funcionales, como por ejemplo: no pueden dormir, problemas de alimentación, se sienten débiles, etc. Todas las quejas somáticas pueden estar mostrando algo angustioso. También hay síntomas conductuales como rabia, crisis de angustia o de pánico, miedos exagerados a fantasmas, apariciones, muertos, etc. Se puede dar como una crisis de angustia en que súbitamente aparece miedo, terror, acompañado de una sensación de muerte o locura.
- Se puede dar como crisis de angustia inmediata o frente a algo que pasó o va a pasar. También como crisis donde hay un trasfondo de ansiedad que hace reaccionar de manera más exacerbada, temerosa, temor o angustia frente a situaciones nuevas. Si se manifiesta en el tiempo, es muy probable que se esté dando un trastorno de ansiedad generalizado.
- Son niños, jóvenes que acarrean una dificultad para poder adaptarse y disfrutar de la vida. La angustia a veces, se apareja con la depresión y muchas veces, la angustia evoluciona hacia un trastorno  depresivo.
- Se da una disminución de la autoestima, inseguridad, sentimiento de temor, angustia al rechazo, no aceptación, hiper-emotividad (llanto), mal manejo afectivo de situaciones cotidianas.
- También se da en niños rabiosos, irritables, niños molestos, que no disfrutan.
- Se pueden perturbar aspectos fisiológicos importantes como el sueño, problemas de alimentación, y temáticas en la esfera digestiva. Toda la esfera somática puede expresar algo que es angustioso.
- Se altera toda su vida, las relaciones con los demás. Son niños tensos, temeroso, inhibidos, en donde hay una preocupación excesiva por situaciones negativas. Muchas veces, se da un temor que no alcanza a convertirse en fobia. Muchas veces también, se da temor a enfrentar a los pares, se debe manejar el ambiente y cuidar a los niños para que no se inunden de angustia.
- Este trastorno proviene de casas donde hay ansiedad en uno de los padres, en cómo se viven las cosas en la casa, situaciones de duelo, hospitalización, separación de padres, agresión entre distintos miembros de la familia, maltratos, así como descalificación permanente de los niños.

Si estos síntomas aparecen, es positivo que el menor asista a evaluación con un psicólogo infanto juvenil para establecimiento de diagnóstico y su tratamiento.

Evaluaciones »

Fobias - Estrés - T.O.C.

 

FOBIAS en los niños:


Tienen que ver con angustia ante objetos específicos, en donde el niño lo considera correcta o incorrectamente como una importante causa de peligro. El temor que siente por este objeto, se manifiesta de manera sistemática.
- Hay fobias normales y que están relacionadas con la edad del niño. Por ejemplo: al viento, bichos, arañas, etc. Las fobias aparecen en el desarrollo normalmente, más o menos entre los 4 y 6 años de edad con mayor intensidad.
- La actitud de los padres es muy importante frente a las fobias, ya que muchas veces son producto de aprendizajes. La fobia propiamente tal como trastorno es de carácter intensa, invasora y se da siempre frente al objeto. Produce: pánico y temor irracional, siempre frente al mismo objeto que no necesariamente tiene que ser algo que resulta peligroso.
- Hay evitación del niño para no encontrarse con el objeto. Los niños muchas veces anticipan antes de entrar a un lugar y evitan la situación, rigidizando el cuadro.
- Fobia escolar: se ha hablado de esta fobia como ansiedad por separación, pero hoy se habla de rechazo escolar. Se da en niños más grandes los cuales tienen temor a enfrentar el colegio. Ésta se desencadena al enfrentar el colegio o ante la anticipación de ir a éste. Produce respuestas de inmediato de rechazo o aparecen síntomas físicos. Muchas veces la sintomatología aparece en la mañana y surge de modo más intenso luego de un período de vacaciones. Muchas de estos rechazos escolares parten por alguna asignatura en especial, o porque no quieren ir a almorzar al comedor, reto de un profesor, problemas sociales, etc.
- La única forma de superarlo es a través de la ayuda de toda la familia, enfrentarlo adecuadamente a nivel de recomendaciones específicas (a veces se necesita apoyo profesional en psicología infantil) y la red escolar.
- Pronóstico: mientras más grande sea el niño,  más compleja es la fobia, porque muchas veces tiene que ver con cuadros más graves que están a la base o asociados.

 

ESTRÉS en los niños y adolescentes:


- Es una respuesta fisiológica normal a toda edad. El problema es cuando este stress pasa a ser permanente, en donde la persona no la pude manejar y provoca una situación permanente de tensión, ansiedad, trastornos psicológicos y fisiológicos.
- El stress puede tener muchas causas y se puede expresar de diferentes maneras;
- Por ejemplo, la persona no puede expresar sus emociones, carece de sentido del humor, es incapaz de reírse de sí mismo, persona trabajólica que no puede dejar de trabajar.
- La vida actual nos mantiene en un stress permanente y eso el cuerpo no lo resiste. Se le ha llamado síndrome de Burn-Out, la persona comienza a tener insomnio, siente que no rinde.
- En los niños, son muchas las cosas que los estresan y esto va con muchos cuadros sintomatológicos. El stress varía de un niño a otro, y va a depender de la personalidad, temperamento, resiliencia, etc.
- En el niños se da por sumatoria de exigencias, familias caóticas. El orden, estabilidad y espacios de relajación y que los niños sepan lo que está pasando,  les genera tranquilidad. Las relaciones humanas violentas directas o indirectas, abuso físico o sexual, separación matrimonial llevada de modo inadecuado generan estrés en los niños. Climas familiares fríos, en donde no existe comunicación entre sus integrantes, también generan estrés. Así mismo, los colegios y las exigencias sin medida, disciplina exagerada, amenazas, descalificación encubierta por parte de los profesores. Por otra parte, puede potenciar el cuadro que sean niños solitarios, sin amigos, solos o que éstos sean descalificados por los padres. También en niños que no se le permite la expresión emocional, así como ser niños autoexigentes, perfeccionistas, poco flexibles, etc.
- El gran problema del stress, no es el stress mismo sino lo que provoca: por ejemplo: gastritis, lumbago, enfermedades inmunológicas, problemas conductuales y emocionales, etc.
- Para que los niños superen el stress son muy importantes: las actividades extra programáticas, sin que ésta se vuelva estresante. El ejercicio físico; gimnasia, deporte, etc., es muy importante en el manejo de los estresores. Los amigos o la posibilidad a que no haga nada también baja el estrés.
Si los niveles de estrés son muy altos o presenta mucha sitnomatología, es bueno que acuda a un especialista en el área de la psicología infanto juvenil.

 

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO ( T.O.C.) en niños y adolescentes:


- Comienzan antes de los 15 años, aunque es más frecuente el inicio en la adolescencia, no se han descrito después de los 35 años. El cuadro clínico es heterogéneo en la niñez.
- Prevalencia niños: 0,5 – 1% de la población general con menos de 15 años.
- Generalmente el diagnóstico es más tardío porque no consultan, es un trastorno más tolerado y cuando los elementos se hacen muy evidentes, consultan.


- Afecta a 1 de cada 200 niños en promedio.
- hay trastornos obsesivos que se les llama subclínicos, porque no tienen el estrés para provocar un patología propiamente tal.    
- Si el cuadro parte tarde es más probable en varones y generalmente tienen antecedentes familiares.
- Si parte antes de los 10 años, los síntomas son más severos y perduraran a la adultez.   
- En varones, es probable que desarrolle tics en el futuro por mal manejo de culpas, angustia y desarrollo de conductas disruptivas. Hay que indagar sobre sus vergüenzas, culpas, dudas, etc.
- Los pacientes consultan generalemente unos 2 a 3 años después de iniciados los síntomas. El peak femenino es más tardío alrededor de los 17 años y hay algunas personas en que aparecen los síntomas en la adultez (antes de los 35 años).
- El cuadro clínico es complejo, polimorfo y en que tienden a la cronicidad.
- Hay una triada básica: obsesión, compulsión y duda.

  • Obsesión: todo tipo de pensamiento, imagen, originado desde el propio proceso mental. Son elementos intrusivos, parasitarios, constantes y forzados que no pueden ser rechazados ni ignorados.
  • Compulsión: acciones que se caracterizan por ser respuesta a lo que internamente se percibe como una obligación y por eso, el joven tiene mucho ritual y regla. Puede ser de la fuerza de la obsesión o por el esfuerzo de quitar ciertos temores. Tratar de quitar esta compulsión, tiende a  generar más angustia. 
  • Duda: inhabilidad para tomar decisiones.

- En niños menores de 5-6 años se da la compulsión y no la obsesión por el nivel de  desarrollo. No hay mayor angustia, pero sí hay indicios de culpa y eso se da por la intromisión de la familia: le dicen que “no haga eso”. No debe hacerlo porque la familia le dice y no porque le angustie.
- Los niños mayores pueden tener ideas obsesivas y tienden a ocultar la compulsión porque lo encuentran raro, tienen culpa y vergüenza. Consultan por la depresión o ansiedad de separación. La presentación clínica es similar a la del adulto. Se diferencia de éste, en que no experimenta los síntomas como excesivos. El adulto reconoce la irracionalidad, pero en el niño no se da, pero igualmente se avergüenzan.
- Existen rituales obsesivos en el desarrollo normal, los cuales son placenteros y no provocan agresividad o irritabilidad, ya que carecen de consecuencias negativas para el niño. Éstos solamente tienen una finalidad lúdica y no están orientados a suprimir un sentimiento de tipo negativo.

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